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21/10/17

La ingesta de frutas, verduras y vino con moderación ayuda a prevenir el cáncer [21-10-17]


La ingesta de frutas, verduras y vino con moderación ayuda a prevenir el cáncer 

Investigadores destacan la importancia de emplear utensilios adecuados y cocinar al horno o al vapor


La defensa adecuada contra el cáncer podría guardar relación con una dieta equilibrada -rica en fruta, verduras y con un consumo moderado de vino, sobre todo vino rojo- y la preparación de la comida de forma correcta, con el empleo utensilios adecuados y el recurso a la cocina al horno o al vapor. Estas afirmaciones proceden de dos de los más importantes investigadores en esta enfermedad, los profesores Attilio Giacosa y Jaak Janssens, en sendas entrevistas publicadas en la web de 'LWWPartnerships'.

Como uno de los mayores defensores de la denominada "dieta preventiva", profesor Giacosa, jefe del Departamento de Gastroenterología en el Policlínico di Monza, en Italia, defiende la necesidad de consumir fruta y verdura como claves para prevenir el cáncer. Los estudios han demostrado el posible papel que desempeñan frutas y verduras contra muchos tipos de cáncer en diversas situaciones sociales, ambientales y geográficas, sobre todo para tumores de pulmón, boca, esófago, estómago e intestino, señaló. Naranjas, ajos, brócoli, coliflores, repollos y coles de Bruselas son los más beneficiosos, apuntó el profesor.

Su óptimo aprovechamiento se consigue mediante la ingesta de vegetales cultivados por el propio consumidor o en pequeños huertos y en la estación adecuada. "Usar los utensilios adecuados para prepararlos, como cuchillos afilados, malgasta menos sus cruciales esencias", apuntó. "Es importante promover la cocina al horno o al vapor, dos grandes técnicas", agregó. El profesor Giacosa aboga también por consumir un vaso o dos de vino al día, ya que contienen todos los activos principales de la fruta, sobre todo los polifenoles.

El profesor Janssens, presidente de la Organización Europea de Prevención del Cáncer, en Bélgica, habló además sobre la prevención del cáncer de mama. Janssens está de acuerdo en que tomar una dieta equilibrada ayuda a evitar el cáncer. No obstante, destaca la importancia de eliminar hábitos perjudiciales para la salud, como fumar, y estar alerta de los cambios que se producen en el cuerpo para poder detectar de manera precoz la aparición de un tumor. En el caso del cáncer de mama, aunque reconoce que la mayoría aparece durante la pubertad, "los cambios en el estilo de vida de los niños pueden afectar a su crecimiento y, de forma secundaria, a su riesgo desarrollar un cáncer de mama", concluyó.

16/5/17

La carne procesada puede provocar cáncer, según la OMS [16-5-17]


La carne procesada puede provocar cáncer, según la OMS

Pero un comité de expertos afirma que la carne roja solamente ha mostrado una asociación con un riesgo más alto de cáncer de colon


La carne procesada, como la tocineta, los perritos calientes y las salchichas, pueden provocar cáncer, y la carne roja quizá también, advirtieron el lunes los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), que es parte de la OMS, examinó más de 800 estudios que observaron los vínculos posibles entre el consumo de carne procesada o de carne roja y el cáncer. Las investigaciones se realizaron en varios continentes e incluyeron a diferentes razas y dietas. La mayoría de los estudios se centraron en asociaciones con el cáncer de colon en particular.

Cuando los 22 expertos internacionales terminaron, los hallazgos les llevaron a clasificar la carne procesada como un cancerígeno que es tan letal como el tabaco, el asbesto y el humo del diesel.

"Para un individuo, el riesgo de contraer un cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne que se consume", comentó el Dr. Kurt Straif, de la IARC, en un comunicado de prensa de la agencia.

A la carne roja le fue ligeramente mejor en el escrutinio, y fue clasificada como un posible carcinógeno que conlleva el mismo nivel de riesgo de cáncer que el glifosato, el ingrediente activo de muchos pesticidas. Pero el grupo también indicó que la carne roja tiene un valor nutricional.

Los vínculos más firmes se observaron con respecto al cáncer de colon, pero hubo también asociaciones con el cáncer de páncreas y el de próstata, indicó la declaración de la IARC.

"Hay suficientes evidencias en los seres humanos de que el consumo de carne procesada es carcinógeno", concluyó el grupo en la declaración.

"No se pudieron descartar el azar, los sesgos ni los factores de confusión con el mismo grado de confianza en el caso de los datos sobre el consumo de la carne roja, dado que no se observó una asociación clara en varios estudios de gran calidad. . . hay evidencias limitadas en los seres humanos de que el consumo de carne roja sea carcinógeno", añadió el grupo.

Algunos de los estudios sugirieron que 3.5 onzas (100 gramos) adicionales de carne roja al día aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 17 por ciento, mientras que comer 1.7 onzas (50 gramos) de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 18 por ciento, indicó el grupo del IARC.

Los miembros del sector de la carne de res reaccionaron con rapidez.

"El cáncer es una enfermedad compleja que no comprenden completamente ni siquiera las mentes mejores y más brillantes", comentó en una declaración Shalene McNeill, de la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res (National Cattlemen's Beef Association). "Se han gastado miles de millones de dólares en estudios en todo el mundo y no se ha demostrado nunca que un solo alimento provoque o cure el cáncer. La opinión del comité de la IARC de poner a la carne roja como probable carcinógeno no cambia ese hecho. Las evidencias científicas disponibles simplemente no respaldan que haya una relación causal entre la carne roja o la procesada y ningún tipo de cáncer".

Incluso los nutricionistas plantearon algunas salvedades tras la noticia.

"Los titulares sobre este informe son alarmantes, pero los hallazgos no respaldan que comer algún tipo o todos los tipos de carne cause cáncer sin lugar a dudas", afirmó Dana White, profesora clínica asistente de entrenamiento deportivo y medicina deportiva en la Universidad de Quinnipiac en Hamden, Connecticut. "Como dietista registrada, me gusta mirar la dieta en su conjunto. La carne roja puede proporcionar nutrientes importantes, como aminoácidos esenciales, hierro y vitamina B12. Cuando se comen cortes magros de carne de forma moderada, siguen encajando bien dentro de una dieta saludable".

Por otra parte, el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (American Institute for Cancer Research, AICR) alabó los hallazgos.

"Durante años, el AICR ha recomendado que los individuos reduzcan la cantidad de carne de res, cerdo, cordero y otras carnes rojas de sus dietas y que eviten las carnes procesadas como la tocineta, las salchichas y los perritos calientes", dijo en una declaración de la AICR Susan Higginbotham, vicepresidenta de investigación.

"El AICR sigue recomendando que se eviten las carnes procesadas y que no se coman más de 18 onzas (510 gramos) de carne roja cocinada a la semana para reducir el riesgo de cáncer colorrectal", añadió la declaración. "Nuestros análisis muestran que dicho consumo moderado de carne roja no se asocia con un aumento notable en el riesgo de cáncer colorrectal. Pero sí muestran que el consumo regular de incluso pequeñas cantidades de perritos calientes, tocineta y otras carnes procesadas aumentan el riesgo de cáncer colorrectal".

Otro experto explicó las razones posibles de por qué las carnes procesadas podrían mostrar un vínculo más firme con el riesgo de cáncer que las carnes rojas.

"La carne procesada [tratada con sustancias químicas, o ahumada/curada, para permitir que se pueda almacenar durante más tiempo] parece tener una relación más firme con la aparición del cáncer, y saber la razón de esto podría merecer una atención especial", dijo el Dr. Arun Swaminath, director del programa de enfermedad inflamatoria intestinal del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"Un mecanismo es que este procesamiento aumenta el nivel de aminas aromáticas y de hidrocarburos aromáticos en la comida, lo que puede causar daños en el ADN humano, y eso aumenta el riesgo de cáncer de colon", explicó Swaminath.

Y el AICR indicó que aunque la carne procesada se considerará ahora un carcinógeno del mismo nivel que fumar, el riesgo real es mucho más pequeño.

"En algunos estudios, los participantes que comen dietas ricas en carne procesada experimentan un riesgo de cáncer colorrectal que es casi el doble que el de los que no comen carne. Pero según los CDC [Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.], fumar cigarrillos multiplica el riesgo de cáncer de una persona hasta 20 veces", señaló la agencia en su declaración.
 

9/11/16

La obesidad aumenta el riesgo de cáncer de esófago [9-11-16]


La obesidad aumenta el riesgo de cáncer de esófago

Un estudio encuentra que las personas que tienen mucho sobrepeso se enfrentan a seis veces más probabilidades

Las personas obesas son seis veces más propensas a desarrollar cáncer de esófago que las personas que tienen peso sano, afirma un estudio australiano que evaluó a 800 personas que tenían tumores en el esófago y 1,600 personas que no tenían la enfermedad.

Las personas que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 40 ó más eran seis veces más propensas a tener cáncer de esófago que las que tienen un IMC de 18.5 a 25 (un IMC de 30 se considera el umbral para la obesidad).

Según un equipo del Instituto de investigación médica de Queensland, Brisbane, el hallazgo se sostuvo incluso después de dar cuenta de otros factores conocidos relacionados con la enfermedad,l como un alto consumo de alcohol y fumar.

Esto sugiere que la obesidad es un factor de riesgo independiente para el cáncer de esófago, señalaron los autores del estudio, quienes explicaron que los niveles más altos de tejido graso en el cuerpo aumentan la producción de insulina. Esto, a su vez, aumenta los niveles en circulación del factor de crecimiento parecido a la insulina.

Ambas hormonas estimulan el crecimiento celular e inhiben la muerte celular, condiciones que pueden llevar al desarrollo del cáncer, señaló el equipo.

Los investigadores también anotaron que las células grasas producen hormonas llamadas adipocitoquinas, que aceleran el crecimiento celular y tienen que ver con los procesos inflamatorios.

Los síntomas repetitivos de acidez grave o enfermedad de reflujo gastrointestinal también se asociaron con un riesgo mucho más alto de cáncer de esófago, señalaron los investigadores. Mientras más frecuentes eran los síntomas, mayor era el riesgo. La enfermedad de reflujo gastrointestinal multiplicó por cinco el riesgo de cáncer de esófago, mientras que la combinación de reflujo ácido y obesidad aumentó el riesgo por un factor de 16.

El estudio fue publicado en la edición en línea del once de octubre de la revista Gut.
 

24/9/16

La obesidad puede causar ocho nuevos tipos de cáncer

La obesidad puede causar ocho nuevos tipos de cáncer

La OMS realizó un análisis exhaustivo de más de 1000 estudios y encontró una relación entre el sobrepeso y 14 tipos de tumores

elobservador.com.uy

En 2002, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) informó que el sobrepeso podía estar relacionado de manera directa con seis tipos de tumores malignos: de colon, recto, esófago, riñón, de mama en mujeres post-menopáusicas y el endometrio en el útero. Pero ahora, la lista se extendió.

La propia Agencia, que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS), realizó una nueva evaluación sobre los factores de riesgo asociados a la enfermedad e identificó ocho tipos de cáncer adicionales relacionados. Además, se determinó una "evidencia limitada" de que la reducción del sobrepeso disminuya las posibilidades de padecer cáncer mortal de próstata, cáncer de mama en hombres y el linfoma de células B grandes.

La investigación fue publicada en la revista The New England Journal of Medicine y encontró que existe "suficiente evidencia científica" de que el exceso de grasa corporal favorece el desarrollo de cáncer de cardias gástrico, hígado, vesícula, páncreas, ovarios y tiroides, así como meningioma (tumor cerebral benigno) y el mieloma múltiple, un cáncer de la médula ósea.

Para arribar a estas conclusiones un grupo de 21 científicos internacionales convocados por la IARC evaluó más de 1.000 estudios sobre los mecanismos que vinculan el exceso la grasa corporal y el cáncer. También fueron considerados análisis en animales de experimentación.

Según datos de la OMS, el cáncer es una de las primeras causas de muerte a nivel mundial y se prevé que los casos anuales aumenten de 14 millones en 2012 a 22 en los próximos 20 años. Por otro lado, hasta 2014 el número de obesos era de 640 millones entre los adultos, mientras que entre niños y adolescentes se llegaba a 110 millones. Y en el mismo año la prevalencia de la obesidad fue del 10,8% en hombres, 14,9% en mujeres y 5,0% en los menores. Solo en 2013, se estima que 4,5 millones de muertes en el mundo fueron atribuibles al exceso de grasa corporal. Alarmante.

25/6/15

Sugieren nutrición adecuada posterior a tratamiento de cáncer

 
Sugieren nutrición adecuada posterior a tratamiento de cáncer

La alimentación adecuada es necesaria para proveer al organismo de nutrientes y tener una recuperación más rápida

informador.com.mx

A fin de contrarrestar las consecuencias del tratamiento contra el cáncer, la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) recomienda llevar una alimentación adecuada para proveer al organismo de nutrientes necesarios para favorecer una recuperación más rápida.

La nutrióloga de la dependencia, Ana Karen Lizárraga Vizcarra, dijo que algunos de los efectos que pueden presentarse después de dicho tratamiento son pérdida del apetito, resequedad en la boca, cambio en el sentido del gusto u olfato, dificultades para deglutir (tragar) y cambios en el peso.

"El objetivo en estos pacientes se enfoca en proveer los nutrientes suficientes para ayudar a recuperar fuerza, reparar tejidos y sobre todo el retomar el estilo de vida previo al padecimiento", subrayó.

La especialista precisó que si el paciente presenta sobrepeso, este deberá adecuar su plan de alimentación con el profesional de la salud, limitando la cantidad de calorías y aumentando el nivel de actividad física de acuerdo a las posibilidades de cada persona.

Entre los alimentos funcionales contra el cáncer citó las hierbas aromáticas y especias como: albahaca, curry, paprika, pimienta negra, ajo, comino, menta, jengibre, cebollas, orégano, romero, salvia y pimienta cayena.

Destacó que las frutas que más ayudan son: las fresas, moras, frambuesas, uvas, naranjas y granadas; en cuanto a verduras: la col, espinacas, acelga, lechuga, zanahorias, berenjena, brócoli, tomate, apio, setas y hongos.

Añadió que en el grupo de grasas y aceites vegetales están: el aceite de lino, oliva extra virgen, aguacate, nuez y aceitunas; en el de semillas la de uva, de lino o linaza y semilla de apio; y legumbres los chícharos, garbanzos, soya, lentejas, cereales de granos enteros y trigo.

Puntualizó que para una alimentación saludable después del tratamiento contra cáncer, los pacientes deben seleccionar raciones de todos los grupos alimenticios.

Consumir por lo menos de dos a tres porciones de frutas, incluyendo cítricos, así como tres porciones de verduras al día, optar por los colores verde obscuro y amarillo intenso como las espinacas y el pimiento.

En cuanto a los alimentos altos en fibra se encuentran panes y cereales integrales y bajos en grasa; debe haber un límite en la ingesta de carnes rojas, no más de tres a cuatro porciones por semana.

Elegir métodos de preparación como horneado o asado; consumir leche y productos lácteos descremados o bajos en grasa y evitar los alimentos salados, ahumados, embutidos o en escabeche.

Asimismo, ofrecer los alimentos más coloridos o vistosos para estimular el apetito, agregar condimentos, especias y hierbas aromáticas para acentuar el sabor a los platillos.