Mostrando entradas con la etiqueta Peso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peso. Mostrar todas las entradas

5/11/16

Mantén tu peso comiendo sanamente [5-11-16]


Mantén tu peso comiendo sanamente
 
Para lograr y mantener un peso deseable no hay necesidad de pasar la vida haciendo dietas. Por el contrario, lo mejor es adoptar un estilo de vida activo en el cual la alimentación se base en principios fundamentales, como son:
  • La variedad en la selección de los alimentos
  • La preparación de alimentos con métodos saludables
  • La moderación en el tamaño de las porciones de cada comida.
Variedad

Debido a que ningún alimento es capaz de aportar todos los nutrientes que el cuerpo humano necesita, es necesario integrar las comidas con alimentos variados, de tal manera que el contenido nutricional de cada uno complemente las deficiencias de los otros. Así, un plato de papas al vapor, con pollo horneado y una colorida ensalada puede contener los carbohidratos, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales que el organismo necesita.

A su vez, debe aplicarse el concepto de variedad a cada una de estas fuentes de nutrientes, porque si bien es cierto que cualquier cereal, raíz o tubérculo puede considerarse buena fuente de carbohidratos, cada uno de ellos tiene un contenido diferente de otros nutrientes igualmente importantes. Es el caso del mayor contenido de vitamina C de la papa en comparación con el arroz y del mayor contenido de fibra de la yuca en comparación con la papa. Hasta entre los vegetales frescos y las frutas (cuya riqueza en vitaminas es muy conocida), se observan diferencias importantes en cuanto a la presencia de los nutrientes.

Métodos de cocción saludables

La manera de preparar un alimento es un factor fundamental para llevar una alimentación saludable. Un ejemplo muy conocido se encuentra en las diferentes formas de cocinar las papas. Hay enormes diferencias entre una papa grande cocida al horno con su piel y una ración de papas fritas. Son diferentes en su contenido de grasa, en su contenido de fibra y en su contenido de vitamina C. En el ejemplo expuesto la papa cocida al horno con su piel contiene más fibra y vitaminas que si la comemos frita.

Sin embargo, con frecuencia se ve que la ventaja de la papa al horno en lo que su contenido de grasa se refiere, se pierde cuando le agregamos mantequilla, crema agria, queso y trocitos de tocineta frita. El uso de los aceites y las mantecas en la cocina es uno de los factores que requiere de un manejo cuidadoso para evitar que un nutriente tan importante como la grasa se convierta en promotor de mayores riesgos ante la amenaza de las enfermedades crónicas.

Tamaño de las porciones

Un tercer elemento crítico es la cantidad de comida que nos servimos en el plato. Por muy sana que sea una comida, siempre existe la posibilidad de daño a la salud si nos olvidamos de la moderación a la hora de servirnos. En alimentación, más que en otras circunstancias de la vida, tiene una enorme validez el concepto de que una cosa buena no es mejor si se utiliza o se consume en cantidades mayores.

Un ejemplo sencillo es el aceite de oliva que es una excelente fuente de grasa no saturada, recomendada para mantener una buena salud cardiovascular, pero si tu consumo es excesivo, en lugar de ser saludable para ti, puede causarte aumento de peso así como problemas asociados a este.

6/3/16

La dieta que permite comer de todo, pero con una excepción [6-3-16]

 
La dieta que permite comer de todo, pero con una excepción

William Davis ha descubierto la supuesta receta ideal a la hora de deshacerse de esos kilos de más. Su régimen solo contiene una regla: No comer trigo. "Es un veneno cotidiano", asegura el cardiólogo estadounidense

El pan no es una posibilidad, tampoco los rebozados, la cerveza o un sinfín de embutidos. Algunos quesos, como el roquefort, no pasan la criba. Incluso frutas como la piña o el plátano están dentro de los alimentos prohibidos. La nueva dieta 'milagro' que pega fuerte en Estados Unidos tiene truco y la ciudadanía pica. Presentada como un régimen 'en el que se puede comer de todo', solo contiene una regla: No tomar trigo. Algo que, a grandes rasgos, elimina gran parte de los alimentos cotidianos del plan alimentario. Sin duda la arducia comercial parece buena, y es que William Davis, especialista en cardiología, se autoproclama como el descubridor del 'santo grial' del sobrepeso, y sus seguidores, que en la actualidad ya son millones, le creen a pies juntillas.

Todo comenzó como una especie de experimento. El doctor quiso bajar los altos niveles de azúcar en sangre de algunos de sus pacientes, por lo que les propuso llevar un régimen libre de trigo. Cual fue su sorpresa al descubrir que además de rebajar el exceso de glucosa, llegaron a su consulta con hasta 10 kilos menos. ¡Voilá! Ya tenía el filón de oro preparado de cara al verano. "Cuando volvían a la consulta unos meses después sus niveles de azúcar en sangre habían bajado notablemente", explica Davis en su blog. "Pero fueron los otros resultados los que me cogieron por sorpresa: una pérdida de peso de entre 11 y 13 kilos, una notable mejoría o alivio total de la artritis, una mejora del asma, alivio por completo de la acidez y los síntomas del síndrome del colon irritable, desaparición de la inflamación y endurecimiento de las piernas. La mayoría señaló además que tenían una mayor claridad mental, un sueño más profundo, y un humor más estable". Casi nada.

Así, Davis decidió escribir un libro, 'Wheat Belly', explicando por qué se debería llevar una dieta sin trigo, al que define como "un veneno cotidiano", y dando las pautas necesarias para acabar con los michelines y los kilos de más. El plan ha sido todo un éxito. Tras la expulsión del famoso doctor Pierre Dukan de varios colegios de medicina, como el francés, los amantes de las dietas 'milagros' se hallaban desesperados a la espera de una nueva técnica con la que experimentar. Pero la teoría de Davis no es nueva ni original. Destacados científicos como Aseem Malhotra, uno de los cardiólogos más prestigiosos del Reino Unido, o Gary Taubes, autor de 'Cómo engordamos y qué hacer al respecto' ya han sostenido en otras ocasiones la teoría de que el aumento de carbohidratos en la dieta sube los niveles de azúcar, siendo uno de los mayores responsables de la obesidad que atrapa a medio mundo.

Pese a todo el éxito de Davis es apabullante. Según el cardiólogo, la principal causa de obesidad y envejecimiento prematuro reside en el proceso conocido como 'glicación' o 'reacción de Maillard', que se activa cuando nuestros niveles de azúcar en cuerpo son demasiado altos. Además de provocar una acumulación de grasa, las moléculas de glucosa se unen al colágeno, la proteína más abundante de los huesos y la piel y responsable de su elasticidad. Este proceso genera unas compuestos conocidos como Productos de la Glicación Avanzada (PGA), que endurecen la piel, creando estrías, manchas y arrugas. Así, los alimentos con trigo aumenta los niveles de insulina y PGA, por lo que al cortarlos de raíz "tienen efectos muy rápidos en el peso y en la salud de las personas".

"Dejar de consumir azúcares refinados es también una buena idea, pues no aportan casi beneficios nutricionales y también influyen negativamente en los niveles de azúcar en sangre", explica Davis en un diario británico. "Eliminar el trigo es el paso más eficaz. Hace que envejezcas más rápido por dentro y por fuera. Acelera la velocidad con la que desarrollas signos de envejecimiento en la piel, problemas en los riñones, demencia, inflamación y artritis", sentencia.

Lo que prometía ser una dieta libre de prohibiciones, y con una única regla, se convierte en un estrecho régimen, que como todos al fin y al cabo, contiene todo tipo de restricciones, aunque se encuentren alrededor del mismo patrón. Además del trigo y sus derivados (pasta, pan, bollería, galletas, pan de pita…), hay que evitar todos los cereales con gluten como la cebada, el centeno o el kamut. También las bebidas con gluten, como la cerveza y los destilados elaborados con trigo o cebada (como la mayoría de whiskeys). Quesos elaborados con pan, como el azul o el roquefort, embutidos, salsas, comida rápida... Lo típico en el mundo del régimen.

Pese a todo, William Davis se ha convertido en una eminencia al otro lado del charco, y poco habrá que esperar para que la moda llegue a nuestras fronteras. Mientras tantos podemos abrir boca con el batido verde de las famosas, otra de las modas en dietética para esta temporada.

9/12/15

5 Tips para que no subas de peso en Navidad [9-12-15]


5 Tips para que no subas de peso en Navidad

Se acerca la Navidad, las cenas familiares, las reuniones de amigos(as) y compañeros(as) de trabajo. Con todo esto, ¿es inevitable subir de peso? ¡Por supuesto que no! Sigue leyendo y aprovecha estos valiosos tips que te damos para que no sólo “sobrevivas” esta temporada, sino que realmente la disfrutes, mientras conservas tu figura.
  1. ¡Vegetales, vegetales! La Navidad es una época que se caracteriza por los colores verde y rojo… ¡igual que muchos vegetales! La ventaja de éstos es que son bajos en calorías y ricos en vitaminas, minerales y fibra. Usa tu imaginación y busca recetas que contengan chiles pimientos, tomates, hojas verdes y, ¿por qué no?... Experimenta también agregando frutas a tus ensaladas, como uvas, rodajas de manzana o pera, piña, mandarina o naranja.
  2. Cuidado con picar… Mientras estás cocinando, ten cuidado de no estar probando constantemente lo que preparas. Usa las cantidades de ingredientes que te indica la receta y pruébala sólo al final. Mastica un chicle de menta (sin azúcar) mientras cocinas para quitarte la tentación de probar la comida.
  3. ¿Res, cerdo o pavo? Definitivamente, ¡pavo! Sólo analiza esta comparación: mientras que 3 onzas de carne de res (más o menos el tamaño de una baraja de cartas) tienen 245 calorías y 16.6 gramos de grasa y 3 onzas de carne de cerdo tienen 230 calorías y 14.5 gramos de grasa, la misma cantidad de carne de pavo te aporta únicamente 159 calorías y 6 gramos de grasa.
  4. Las calorías… ¡no te las tomes! En Navidad, hay tanta variedad de platillos y recetas que un buen tip es bajarle a las calorías que adquieres de las bebidas. Elige bebidas sin azúcar y, si vas a tomar alguna bebida alcohólica, hazlo con moderación. Además, si vas a utilizar un mezclador, elige una soda de dieta o agua mineral en vez de jugos azucarados o sodas regulares.
  5. Prueba de todo… con medida. El hecho de que quieras bajar de peso o mantener tu peso actual no significa que no puedas dar una probadita a los diferentes manjares navideños. Sin embargo, la clave está en la moderación. Si ya tienes un plan de dieta personalizado, ten en mente el número y el tamaño de tus porciones.

Siguiendo estos tips, podrás disfrutar de esta temporada al máximo, sin sentimientos de culpa y sin esas libritas de más para empezar el nuevo año.

12/8/15

13 cosas que no sabías sobre tu peso y los alimentos que consumes [12-08-15]


13 cosas que no sabías sobre tu peso y los alimentos que consumes

Hay cosas arraigadas en el inconsciente colectivo sobre el peso, que muchas veces no son ciertas, como por ejemplo que depende de cuánto comes.

Reader’s Digest, recogió algunos datos sobre el peso para derrumbar estos mitos y aquí, te las enseñamos a continuación.

1. Es genético:

En base a investigaciones sobre la diabetes y la predisposición a ésta, los científicos determinaron que el peso es hereditario, pese a lo cual, no es una condición irreversible.

2. Algunas personas tienen más “células gordas”:

Diferentes estudios comprueban que existen personas con incluso el doble de células de gordura que otras y es por esto que aunque bajes varios kilos, estas células permanecen predisponiéndote a engordar nuevamente. Pese a que no puedes eliminarlas todas, puedes reducir su número.

3. Puedes cambiar tu metabolismo:

Esto se comprobó en un estudio que se hizo sobre gordura en una pareja de gemelos, el cual establece que pese a haber nacido con condiciones metabólicas muy parecidas, uno consiguió cambiar su metabolismo. La mala noticia de esto, es que mientras más grasa ganas, más difícil es perderla.

4. El estrés te predispone a engordar:

La explicación es bastante simple: cuando estás estresado, tiendes a comer más porque la comida calma los nervios, sin embargo, esto suele estar asociado al deseo de permanecer en calma e inactivo, una mala combinación para conservar la línea.

5. La alimentación de la madre durante la gestación puede dañar al bebé:

De la misma forma en que los cigarrillos aumentan la posibilidad de que el recién nacido esté bajo el peso promedio y el alcohol genera daño en el cerebro, la comida chatarra o muy grasosa pueden alterar el desarrollo del metabolismo de tu bebé.

6. Mientras más duermes, más peso pierdes:

Cuando duermes menos de 6 horas diarias, sientes la necesidad de comer, según un estudio realizado sobre la obesidad. Sin embargo, el dormir te entrega una sensación de satisfacción y de esta forma no ingieres más alimentos.

7. El peso de tu pareja influye:

Esto se debe a que existe un pensamiento colectivo de que una pareja debe “parecerse” un poco en lo físico, además que suele suceder que “se contagian” los hábitos alimenticios: si tu pareja come mucha chatarra, usualmente prefieres acompañarlo, sólo por complacer o al contrario, compartir una comida sana.

8. Un virus puede desencadenar una obesidad:

El adenovirus es responsable de un montón de enfermedades, desde problemas respiratorios a gastrointestinales. A todo esto, hay que agregar la obesidad: El virus aumenta la cantidad de células de gordura en el cuerpo.

9. Los alimentos sí son adictivos:

Siempre se pensó que la comida no era adictiva, como las drogas o el alcohol, sin embargo, las más recientes investigaciones han comprobado que cuando una persona piensa en la comida que más le gusta, se activa la misma parte del cerebro que se activa en los drogadictos o alcohólicos.

10. Las infecciones de oído… te hacen gordo:

Por años se investigó por qué las personas que no sentían el sabor tan intenso como el resto, tendían a ser más gordas y finalmente un estudio dejó al descubierto que las personas mayores de 35 años que habían padecido varias infecciones de oído, tenían el doble de posibilidad de convertirse en obesos.

11. Los antioxidantes son también anti gordura:

Las frutas y verduras ricas en antioxidantes, como los arándanos, cumplen además la función de ayudarte a perder peso, al contrario de los chocolates y las barras de cereal, que no sólo hacen que ganes kilos, sino que te hacen parecer de más edad.

12. Seguir una dieta, cualquiera:

Para mantenerte saludable lo ideal es llevar una dieta constante, es decir, no consumir azúcares por ejemplo. Pero no privarte de todos los alimentos apetitosos para perder kilos que recuperarás pronto por efecto rebote.

13. Puedes no ser delgado y aún así ser saludable:

La clave está en mantenerte en forma interna, por ejemplo, evitar los problemas cardiovasculares y de obesidad -sin la necesidad de ser delgado-, pues como hemos dicho ya, el peso a veces es una condición genética.