25/6/17

Un nuevo paso contra la obesidad: crean una técnica que mide el uso de energía del tejido adiposo



Un nuevo paso contra la obesidad: crean una técnica que mide el uso de energía del tejido adiposo

  • Logran medir la actividad del tejido adiposo marrón, clave en la obesidad
  • Tiene potencial como diana terapéutica para tratar la obesidad y la diabetes

rtve.es

Científicos del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB) han desarrollado una nueva técnica para medir la actividad del tejido adiposo marrón, clave en la obesidad, y apta para testar fármacos que podrían combatir esta patología metabólica que crece año tras año.

El nuevo método, según ha informado la Universidad de Barcelona (UB), permite medir la producción y la utilización de la energía en el tejido adiposo marrón, un órgano que oxida la grasa y disipa la energía en forma de calor.

Este nuevo método, que publica la revista Advanced Science, mejora la precisión de las técnicas anteriores para estudiar la funcionalidad del tejido adiposo.

El trabajo ha sido liderado por Dolors Serra, Laura Herrero y María Calderón Domínguez, de la Facultad de Farmacia, el IBUB, y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III.

También han participado David Sebastián y Antonio Zorzano, de la Facultad de Biología de la UB, el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y el CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), así como Martín Alcalá y Marta Viana, de la Universidad CEU San Pablo (Madrid).


Cómo 'respira' el tejido adiposo marrón

La nueva técnica permite, con tejidos vivos aislados de ratón, estudiar parámetros de la bioenergética mitocondrial del tejido adiposo, como la cantidad de oxígeno dedicada a producir energía y la capacidad respiratoria máxima del tejido.

"Hasta ahora, la respiración celular se había analizado en células de cultivo o mitocondrias aisladas que eran propensas a romperse durante el proceso de separación. El hecho de tener en cuenta todo el tejido y no solo las poblaciones celulares es un enfoque directo que proporciona una visión más realista de la respiración fisiológica", ha explicado Dolors Serra, investigadora principal del Grupo de Regulación del Metabolismo Lipídico en la Obesidad y la Diabetes de la UB.

Según los científicos, comprender la actividad del tejido adiposo es importante por la implicación de este órgano en la fisiopatología de la obesidad. Las aplicaciones de este método incluyen el análisis de cómo diferentes factores (la dieta, el envejecimiento o los genotipos) pueden afectar la funcionalidad del tejido adiposo marrón. Asimismo, es posible adaptar este método para probar fármacos que podrían activar la termogénesis como estrategia antiobesidad.


Un tejido que disipa energía en forma de calor


Mientras que el tejido adiposo blanco es el órgano principal encargado de almacenar energía en forma de triglicéridos, el tejido adiposo marrón es rico en mitocondrias, el orgánulo de la célula responsable de producir energía quemando ácidos grasos y glucosa para transformarlos en energía útil, consumiendo oxígeno en el proceso.

Además, el tejido adiposo marrón tiene una alta concentración de la proteína UCP1 (proteína desacoplante 1), que no pasa por la cadena respiratoria, por lo que en vez de generar energía útil, disipa energía en forma de calor.

Esta función, conocida como termogénesis sin temblor, es crucial en los bebés para mantener la temperatura corporal.

"La capacidad del tejido adiposo marrón para oxidar la grasa y disipar la energía en forma de calor ha centrado la atención de los investigadores en su potencial como diana terapéutica para tratar diversas condiciones metabólicas, incluidas la obesidad y la diabetes", ha señalado Laura Herrero, directora de la investigación.

Tradicionalmente, la presencia de tejido adiposo marrón se consideraba residual en los seres humanos adultos, y se pensaba que solo estaba en los bebés, pero en 2009 grupos de investigación independientes detectaron la presencia de tejido adiposo marrón en humanos adultos, y constataron que disminuye con el envejecimiento, la obesidad y la diabetes.

18/5/17

El exceso de peso tiene un efecto 'inesperado' en el inicio de la pubertad de los chicos [18-5-17]


El exceso de peso tiene un efecto 'inesperado' en el inicio de la pubertad de los chicos

La madurez sexual fue más lenta en los niños obesos, pero se aceleró en los que solo tenían sobrepeso, encontró un estudio

El exceso de peso puede retrasar o acelerar la pubertad en los chicos jóvenes, dependiendo de cuánto peso tengan en exceso, sugiere un estudio reciente.

Los chicos con sobrepeso tienden a iniciar y terminar la pubertad un poco más pronto de lo usual, encontraron los investigadores en un estudio de casi 3,900 varones de 6 a 16 años de edad.

Pero los chicos que llegan a ser obesos parecen pasar por la pubertad con mayor lentitud que los que pesan menos, según los resultados del estudio, publicado el 27 de enero en la revista Pediatrics.

"Encontramos algo que no anticipábamos: los chicos obesos comienzan más tarde, pero los chicos con sobrepeso parecen comenzar antes", comentó la autora del estudio, la Dra. Joyce Lee, profesora asociada de pediatría y salud pública de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor. "Cabría anticipar una relación lineal entre el peso y el momento de la pubertad, pero hallamos que no es así".

Se sospecha que el estrógeno, una hormona femenina, es la causa de estos cambios en el momento de la pubertad masculina, dijo Lee.

Las células grasas producen aromatasa, la enzima que sintetiza el estrógeno a partir de otras hormonas sexuales. "Cuando se tiene un exceso de grasa en el cuerpo, se tiene un exceso de producción de estrógeno en el cuerpo", explicó Lee.

Estudios anteriores han mostrado que las chicas con sobrepeso y obesas pasan por la pubertad antes que las chicas de peso normal, y que el exceso de estrógeno fomenta su desarrollo, apuntaron los autores del estudio en las notas de respaldo.

Dados esos hallazgos anteriores, los investigadores pensaban que los chicos con sobrepeso y obesos experimentarían un retraso en la pubertad gracias al estrógeno adicional en sus cuerpos, dijo Lee.

Para evaluar la idea, los investigadores siguieron a 3,872 chicos mientras crecían, determinando el inicio de la pubertad mediante la medición de los cambios corporales relacionados con el proceso de la maduración sexual.

Se determinó que los chicos tenían sobrepeso o eran obesos según las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Los chicos obesos tenían un índice de masa corporal (el IMC, una proporción entre el peso y la estatura) que los colocaba entre el 5 por ciento de chicos más gordos de su edad, mientras que los chicos considerados en sobrepeso tenían un IMC que los colocaba entre el percentil 85 y el 95 de los chicos de su edad.

Los chicos blancos y negros que tenían sobrepeso tendieron a iniciar la pubertad a una edad ligeramente más temprana, hallaron los investigadores. Por ejemplo, los chicos blancos con sobrepeso entraron en las primeras etapas de la pubertad a los 9.3 años, frente a los 10 años en el caso de los chicos de peso normal.

Los chicos blancos con sobrepeso también terminaron la pubertad antes, a los 14.5 años frente a los 15.2 años en el caso de los chicos de peso normal.

Pero los chicos blancos y negros obesos completaron la pubertad meses después que los chicos con un peso normal o con sobrepeso, encontraron los investigadores. Por ejemplo, los chicos negros obesos completaron la pubertad a los 15.4 años, frente a los 14.5 años en el caso de los chicos de peso normal.

El retraso en la pubertad de los chicos obesos tiene sentido, si el estrógeno influye sobre su desarrollo igual que en el de las chicas, dijo Lee. La presencia de la hormona femenina podría ralentizar la pubertad.

Pero los resultados de los chicos con sobrepeso desconcertaron a los investigadores, admitió Lee.

"En los chicos con sobrepeso, quizá el estrógeno en exceso estimule el desarrollo de alguna forma, pero cuando se alcanzan niveles más altos tal vez haga que el proceso sea más lento", planteó.

A los padres de los chicos con sobrepeso u obesos no deberían preocuparles demasiado los hallazgos, dado que el desarrollo de todos los chicos ocurrió dentro del rango de edad normal de la pubertad, anotó Lee.

El Dr. Steven Heymsfield, investigador sobre la obesidad, se mostró de acuerdo en que los padres no deben preocuparse demasiado sobre el efecto que el exceso de peso pudiera tener sobre el desarrollo sexual de sus hijos varones.

"Me pareció que solo hablamos de diferencias medias de menos de un año", dijo Heymsfield, profesor del Centro de Investigación Biomédica Pennington de la Universidad Estatal de Luisiana. "Es solo una alteración muy ligera. No es como si los chicos obesos comenzaran a los 20 en lugar de a los 12".

Heymsfield también anotó que la relación entre el peso y el momento de la pubertad no se observó entre los chicos hispanos del estudio. Los chicos negros y los blancos también parecieron variar respecto al alcance del efecto del exceso de peso sobre su desarrollo sexual, aunque siguieron la misma tendencia general.

"Claramente hay algún tipo de diferencia racial", dijo.

En lugar de preocuparse sobre la pubertad, Heymsfield dijo que a los padres debe preocuparles más la mala influencia de por vida que la obesidad infantil puede tener sobre la salud de sus hijos.

Por ejemplo, autopsias de niños obesos han revelado un endurecimiento de las arterias en niños de apenas 12 años, señaló.

"Sabemos que la enfermedad crónica de la adultez se inicia en la niñez", dijo Heymsfield. "Cuando se es obeso desde la niñez sin duda se están llevando las cosas al extremo".

16/5/17

La carne procesada puede provocar cáncer, según la OMS [16-5-17]


La carne procesada puede provocar cáncer, según la OMS

Pero un comité de expertos afirma que la carne roja solamente ha mostrado una asociación con un riesgo más alto de cáncer de colon


La carne procesada, como la tocineta, los perritos calientes y las salchichas, pueden provocar cáncer, y la carne roja quizá también, advirtieron el lunes los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), que es parte de la OMS, examinó más de 800 estudios que observaron los vínculos posibles entre el consumo de carne procesada o de carne roja y el cáncer. Las investigaciones se realizaron en varios continentes e incluyeron a diferentes razas y dietas. La mayoría de los estudios se centraron en asociaciones con el cáncer de colon en particular.

Cuando los 22 expertos internacionales terminaron, los hallazgos les llevaron a clasificar la carne procesada como un cancerígeno que es tan letal como el tabaco, el asbesto y el humo del diesel.

"Para un individuo, el riesgo de contraer un cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne que se consume", comentó el Dr. Kurt Straif, de la IARC, en un comunicado de prensa de la agencia.

A la carne roja le fue ligeramente mejor en el escrutinio, y fue clasificada como un posible carcinógeno que conlleva el mismo nivel de riesgo de cáncer que el glifosato, el ingrediente activo de muchos pesticidas. Pero el grupo también indicó que la carne roja tiene un valor nutricional.

Los vínculos más firmes se observaron con respecto al cáncer de colon, pero hubo también asociaciones con el cáncer de páncreas y el de próstata, indicó la declaración de la IARC.

"Hay suficientes evidencias en los seres humanos de que el consumo de carne procesada es carcinógeno", concluyó el grupo en la declaración.

"No se pudieron descartar el azar, los sesgos ni los factores de confusión con el mismo grado de confianza en el caso de los datos sobre el consumo de la carne roja, dado que no se observó una asociación clara en varios estudios de gran calidad. . . hay evidencias limitadas en los seres humanos de que el consumo de carne roja sea carcinógeno", añadió el grupo.

Algunos de los estudios sugirieron que 3.5 onzas (100 gramos) adicionales de carne roja al día aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 17 por ciento, mientras que comer 1.7 onzas (50 gramos) de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 18 por ciento, indicó el grupo del IARC.

Los miembros del sector de la carne de res reaccionaron con rapidez.

"El cáncer es una enfermedad compleja que no comprenden completamente ni siquiera las mentes mejores y más brillantes", comentó en una declaración Shalene McNeill, de la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res (National Cattlemen's Beef Association). "Se han gastado miles de millones de dólares en estudios en todo el mundo y no se ha demostrado nunca que un solo alimento provoque o cure el cáncer. La opinión del comité de la IARC de poner a la carne roja como probable carcinógeno no cambia ese hecho. Las evidencias científicas disponibles simplemente no respaldan que haya una relación causal entre la carne roja o la procesada y ningún tipo de cáncer".

Incluso los nutricionistas plantearon algunas salvedades tras la noticia.

"Los titulares sobre este informe son alarmantes, pero los hallazgos no respaldan que comer algún tipo o todos los tipos de carne cause cáncer sin lugar a dudas", afirmó Dana White, profesora clínica asistente de entrenamiento deportivo y medicina deportiva en la Universidad de Quinnipiac en Hamden, Connecticut. "Como dietista registrada, me gusta mirar la dieta en su conjunto. La carne roja puede proporcionar nutrientes importantes, como aminoácidos esenciales, hierro y vitamina B12. Cuando se comen cortes magros de carne de forma moderada, siguen encajando bien dentro de una dieta saludable".

Por otra parte, el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (American Institute for Cancer Research, AICR) alabó los hallazgos.

"Durante años, el AICR ha recomendado que los individuos reduzcan la cantidad de carne de res, cerdo, cordero y otras carnes rojas de sus dietas y que eviten las carnes procesadas como la tocineta, las salchichas y los perritos calientes", dijo en una declaración de la AICR Susan Higginbotham, vicepresidenta de investigación.

"El AICR sigue recomendando que se eviten las carnes procesadas y que no se coman más de 18 onzas (510 gramos) de carne roja cocinada a la semana para reducir el riesgo de cáncer colorrectal", añadió la declaración. "Nuestros análisis muestran que dicho consumo moderado de carne roja no se asocia con un aumento notable en el riesgo de cáncer colorrectal. Pero sí muestran que el consumo regular de incluso pequeñas cantidades de perritos calientes, tocineta y otras carnes procesadas aumentan el riesgo de cáncer colorrectal".

Otro experto explicó las razones posibles de por qué las carnes procesadas podrían mostrar un vínculo más firme con el riesgo de cáncer que las carnes rojas.

"La carne procesada [tratada con sustancias químicas, o ahumada/curada, para permitir que se pueda almacenar durante más tiempo] parece tener una relación más firme con la aparición del cáncer, y saber la razón de esto podría merecer una atención especial", dijo el Dr. Arun Swaminath, director del programa de enfermedad inflamatoria intestinal del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"Un mecanismo es que este procesamiento aumenta el nivel de aminas aromáticas y de hidrocarburos aromáticos en la comida, lo que puede causar daños en el ADN humano, y eso aumenta el riesgo de cáncer de colon", explicó Swaminath.

Y el AICR indicó que aunque la carne procesada se considerará ahora un carcinógeno del mismo nivel que fumar, el riesgo real es mucho más pequeño.

"En algunos estudios, los participantes que comen dietas ricas en carne procesada experimentan un riesgo de cáncer colorrectal que es casi el doble que el de los que no comen carne. Pero según los CDC [Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.], fumar cigarrillos multiplica el riesgo de cáncer de una persona hasta 20 veces", señaló la agencia en su declaración.
 

15/5/17

Nutrición: alimentos que debes consumir y evitar para no tener diabetes [15-5-17]



Nutrición: alimentos que debes consumir y evitar para no tener diabetes

Conoce cuáles son  los alimentos permitidos que te ayudarán a controlar tu glucosa, presión arterial y colesterol. De esa manera contrarrestar el riesgo de padecer diabetes.

¿Sabes qué alimentos deben consumir un diabético y qué comidas se debe evitar para no sufrir de esta enfermedad? Si tienes un familiar o amigo con diabetes, Vanessa Sifuentes Vásquez, nutricionista del Centro de Investigación en Diabetes, Obesidad y Nutrición (CIDON) recomienda cuáles son estos alimentos permitidos, que ayudarán a controlar su glucosa, presión arterial y colesterol.

 Un paciente con diabetes debe comer al día, cinco raciones de verduras frescas y frutas, alimentos ricos en fibra, dejando de lado los  procesados con alto contenido de grasa.

Asimismo, para que una persona logre evitar esta enfermedad, deberá reducir el consumo de comidas rápidas que tienen alto contenido de grasas y las bebidas dulces, como refrescos, gaseosas, jugos y bebidas rehidratantes. Además, evitar los carbohidratos simples y tener un consumo moderado de frutas, reducirá el riesgo de sufrir diabetes.

Lo que si debe incluir la dieta de una persona con diabetes son los cereales, granos, frejoles y pescado. En el caso de las carnes se sabe que este debe ser del tamaño de la palma de la mamo del paciente.

MEDIR RACIONES


“Existen carbohidratos complejos que al digerirse lentamente tienen menor riesgo para los diabéticos, como los tubérculos y cereales. Se debe evitar los carbohidratos simples como las galletas, queques y chocolates. Además, se puede agregar especies y condimentos en las ensaladas, las cuales no suben la glucosa”, comentó la nutricionista del CIDON.

Para mantener el control de la cantidad del alimento, es necesario el hábito de medir las raciones, así como planificar el horario de sus comidas; por ejemplo, comer una fruta a media mañana o cuando esté en actividad.
 
“Otras recomendaciones que debemos realizar,  es verificar la información nutricional de cada producto, asimismo planificar un horario para las comida y sobre todo realizar actividad física” dijo Vanessa Sifuentes.

12/5/17

Nutrición infantil: Más “gordito” no es más “sanito” [12-5-17]


Nutrición infantil: Más “gordito” no es más “sanito”

  • Aquella antigua creencia hoy se ha transformado en un escenario preocupante dadas las altas cifras de obesidad en nuestro país.
  • Una realidad que es posible cambiar con educación alimentaria y hábitos familiares saludables.
Atrás quedó la imagen que asociaba un niño "gordito" con un estado saludable. Chile vive una realidad alarmante en cuando a obesidad infantil: 1 de cada 3 niños tiene sobrepeso u obesidad antes de los 6 años, y en los escolares las cifras muestran que el 25 % de los niños en primero básico presenta obesidad. Los números se elevan a 44% en menores de octavo básico.

Esta preocupante y triste radiografía de la alimentación infantil se ha transformado en un tema de salud pública por las consecuencias que tiene en los menores.

"Los niños con sobrepeso u obesidad tienen mayor probabilidad de seguir siéndolo en la etapa adulta, además de presentar enfermedades crónicas como la diabetes o enfermedades cardiovasculares, las que actualmente están apareciendo en la infancia o adolescencia. La obesidad en los niños trae incluso problemas psicológicos, ya que pueden sufrir bullying por su apariencia física", explica Claudia Villablanca, Secretaria Nacional del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile.
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Educación alimentaria: El factor de cambio


La alimentación es parte de la educación familiar y para tener niños sanos, es fundamental tener hábitos saludables para prevenir la malnutrición por exceso. Para lograrlo, algunos consejos son:

  • Mantener horarios de alimentación adecuados con 4 comidas principales (desayuno, almuerzo, once y cena).
  • Consumir frutas y verduras a diario (2 porciones de ensalada y 3 frutas).
  • Preferir lácteos con bajo contenido de grasas.
  • Evitar el consumo de dulces golosinas, snack, bebidas y otros. Dejar estos productos para celebraciones especiales.
  • Realizar actividad física a diario, llevar a los niños al parque, inscribirlos en talleres deportivos en sus colegios, etc.

"Debemos internalizar que nuestros hijos se deben desarrollar y crecer de manera saludable, de esta forma evitamos complicaciones por obesidad que hoy aparecen en edades cada vez más tempranas, como niños menores de 10 años con niveles de colesterol, presión arterial e incluso con niveles de glicemias aumentados", indica la especialista.

Y la genética tampoco es un factor decisivo a la hora de desarrollar sobrepeso u obesidad, ya que si bien existen algunos genes susceptibles de generar estas enfermedades, no quiere decir que sí o sí se desarrolle la patología: "Es necesario que se conjuguen otros factores ambientales, como la alimentación y la actividad física. Por lo que podríamos tener el gen y nunca desarrollar obesidad, debido a que no contamos con el otro factor que la gatillaría. Es por esto que se vuelve fundamental una adecuada ingesta y actividad física para evitar la obesidad en nuestros niños", concluye la nutricionista.

6/5/17

Estos son los mejores y peores aceites para cocinar

Estos son los mejores y peores aceites para cocinar

Según una investigación, el aceite de maíz y de canola serían malos para nuestra salud. ¿Por qué? ¡Acá te contamos!

biut.cl.-Isa Luengo

Ya te contamos cuáles son las grasas que pueden embellecerte y son buenas para nuestra salud, pero muchas veces nos podemos confundir con la variedad de aceites que existen. Debemos saber sobre la calidad y cantidad que consumimos para mantenernos saludables.

Es por eso, que a continuación te contamos sobre un estudio el cual se realizó en la Universidad de Montfort, en Leicester, Londres, dirigido por el profesor Martin Grootveld. La investigación analizó a los aceites más apropiados para cocinar y que por su composición química al calentarse y someterse a cocción, pueden ser más o menos beneficiosos para nuestro organismo.


Los permitidos

Aceite de Oliva


Según informa el sitio venezolano, Eme de Mujer, el estudio de la Universidad de Montfort arrojó la conclusión de que este aceite es rico en ácidos grasos monoinsaturados, polifenoles y vitamina E, por lo que lo podemos utilizar sin ningún problema, sea en forma cruda, como aderezo, o incluso para cocinar, pero siempre con moderación.

Aceite de Sésamo


Según investigaciones, este aceite tiene beneficios terapéuticos y medicinales. Además se ha ido incorporando a otros campos como la industria comestológica en jabones, perfumes y protectores solares debido a la gran cantidad de antioxidantes naturales que posee.

Al utilizarlo en la cocina y someterlo a cocción, mantiene estabilidad en su composición haciéndolo un excelente aceite para cocinar.

Aceite de Girasol


Este aceite es el más común para cocinar, ya que tiene un olor y sabor neutro, por lo que no altera las comidas. Contiene grandes cantidades de ácidos grasos poliinsanturados, vitamina E y omega-6. Siempre hay que tener cuidado con la cantidad que se consume.


Los aceites malos

Según el estudio dirigido por Martin Grootveld, los aceites menos recomendados para cocinar son el aceite de maíz y de canola. ¿Por qué?

“Se sometieron a cocción y revelaron que por su composición química son muy inestables, aumentado así su proceso de oxidación y generando ácidos grasos saturados y trans. Siendo estos los principales responsables de las afecciones cardíacas, entre otras patologías”, señalan en el sitio venezolano.

Helena Sansón, licenciada en nutrición y dietética, señala que “es importante recordar que lo ideal es cocinar los alimentos con preparaciones diferentes a las frituras: ya sean horneadas, a la plancha, al vapor… Justamente para evitar el consumo excesivo de estas grasas oxidadas que pueden afectar nuestro sistema cardiovascular”.

21/4/17

Nueces para el corazón [21-4-17]

Nueces para el corazón

Las nueces son reinas indiscutibles de los frutos secos, muy apreciados en la comida diaria por su excelente sabor y precio. Las últimas investigaciones demuestran que nos defienden de dos grandes enemigos: los problemas del corazón y el exceso de colesterol. Son ricas en fibra, que facilita la marcha intestinal, y previenen el cáncer de colon. El 90% de las grasas de la nuez son insaturadas con omega-3 y omega-6, que reducen el colesterol en sangre y protegen de las enfermedades del corazón, con una proporción de 1 a 7 ácidos grasos saturados y poliinsaturados, por lo que podrían reducir un 20 % el riesgo de enfermedad coronaria.

Estudios recientes indican que son fuente natural de melatonina y que mejoran las condiciones del sueño, sobre todo, en las personas mayores. Son antioxidantes y retrasan o reducen la gravedad de las enfermedades neurodegenerativas asociadas al envejecimiento, incluidas el Parkinson y el Alzheimer. Las nueces también contienen l-arginina, un aminoácido precursor del óxido nítrico beneficioso para las arterias; vitamina E y ácido fólico, que previenen ciertos tipos de cáncer, y vitaminas B1 y B6, que favorecen el funcionamiento del cerebro.

Un estudio de 'Nutrition and Cancer' reveló que el contenido de las nueces en omega-3, antioxidantes y fitosteroles protegen contra el cáncer de mama. Por tanto, estos frutos secos son reinas de la lucha contra la oxidación del organismo. Y gastronómicamente, son un lujo. En ensaladas, platos de pasta, salsas, con verduras y hortalizas horneadas, con cardos... Son mejores que otros alimentos (bollería, embutidos) porque son muy calóricas. Una buena cantidad es comer 3-5 nueces todos los días. Hace unos días, nos paró en la calle una persona desconocida que nos dijo: «Sr. Llona, ¿son 5 nueces diarias?». Los lectores y oyentes están informados. Las nueces, tomadas todos los días, son salud.

16/4/17

5 recomendaciones para bajar de peso y no recuperarlo [16-4-17]


5 recomendaciones para bajar de peso y no recuperarlo

Las personas muchas veces cuando bajan de peso, luego de un tiempo empiezan a recuperar ese peso perdido. Por ello, te damos algunos consejos.


Muchas personas creen que para bajar de peso, deben dejar de comer grasas y otros alimentos que según ellos engordan. Sin embargo, eso no es del todo cierto y a continuación te damos algunas recomendaciones para que bajes de peso y no recuperarlos.

1. Controlar la ingesta de hidratos de carbono


Los carbohidratos están presentes en mayor o menor medida en casi todos los alimentos y es importante moderar su ingesta para poder adelgazar.

2. No elegir dietas milagro

Este tipo de “planes alimenticios” pueden generar el peligroso efecto rebote por no cumplir con los requerimientos nutricionales que necesita el organismo para trabajar sin problemas.

3. Comer más grasas saludables


Lo mejor es eliminar de la dieta la carne roja, los embutidos o la bollería industrial, ricos en grasas saturadas que “intoxican el organismo”.

4. Hacer ejercicio todos los días


Los movimientos físicos aceleran el ritmo cardíaco, mejoran el metabolismo y son la manera más efectiva de reducir la grasa corporal mientras se gana masa muscular.

5. Comer un buen desayuno


El desayuno es una de las comidas más importantes del día y ayuda a que inicies el día con energía. Por ello, no dejes de consumir este alimento.