29/11/17

11 cosas que deberías saber antes de ponerte a dieta [29-11-17]

11 cosas que deberías saber antes de ponerte a dieta

11 cosas que deberías saber antes de ponerte a dieta

¿Se puede perder peso durmiendo poco? ¿Engorda comer rápido? ¿Y comer delante de una pantalla? ¿Qué alimentos ayudan a adelgazar? ¿Cómo afecta la perdida de peso al cerebro? ¿Son buenas las dietas basadas en proteínas? Repasamos 11 estudios científicos recientes que deberías tener en cuenta a la hora de iniciar un régimen para perder peso.

Yogur y frutos secos. A largo plazo, comer yogur y frutos secos de cáscara dura, como las nueces o las almendras, ayuda a bajar de peso más que la fruta o las verduras, según se desprendía de un estudio llevado a cabo en la Escuela de Salud Pública de Harvard y publicado en la revista New England Journal of Medicine.

Sueño antigrasa. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Chicago, mientras hacemos una dieta para adelgazar, dormir durante toda la noche hace que se pierda más cantidad de grasa. Concretamente, si reducimos nuestro sueño a sólo 5,5 horas perdemos el mismo peso que tras un sueño de 8,5 horas, pero la quema de grasas se reduce a la mitad.

Contra los antojos, imaginación. Un grupo de científicos de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh, EE UU) descubrió hace poco que, ante el deseo de comer chocolate y dulces, imaginarse tomando grandes cantidades de estos productos puede ser suficiente para calmar el apetito.

Bebe agua para adelgazar. Un ensayo clínico presentado durante un encuentro de la Sociedad Americana de Química (ACS por sus siglas en inglés) reveló que beber dos tazas de agua antes de comer ayuda a perder peso y combatir la obesidad.

Si comes no navegues. Comer delante de la pantalla de un videojuego o trabajando con el ordenador puede aumentar nuestro apetito a lo largo del día, fomentando el sobrepeso, según revelaba un trabajo publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Los peligros de tomar sólo proteínas. La Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas desaconseja encarecidamente el “método” o “dieta” de adelgazamiento propuesto por Pierre Dukan ya que no existen pruebas que sustenten que una dieta con un mayor contenido en proteínas ayude a la pérdida de peso y el consumo prolongado de dietas pobres en carbohidratos y ricas en proteínas se asocia con un incremento en la mortalidad.

Échale pimienta… roja. Según una investigación de la Universidad de Purdue (EE UU), consumir pimienta roja de Cayena puede "ayudar a reducir el apetito y a quemar más calorías de lo habitual después de cada comida, especialmente si no solemos consumir esta especia regularmente", explica Richard Mattes, coautor del trabajo.

Atentos a las etiquetas. Leer las etiquetas de los alimentos que compramos nos ayuda a perder peso, de acuerdo con un reciente estudio de la Universidad Estatal de Washington publicado en la revista Journal of Consumer Affairs. Las mujeres entre 37 y 50 años son las que más han incorporado este hábito a la hora de hacer la compra.

Mejor pasar un poco de frío. Si te pones a dieta en invierno, no abuses de la calefacción. Según un estudio publicado en la revista Obesity Reviews, abusar de la calefacción en el invierno podría estar contribuyendo al aumento de la obesidad en Reino Unido, Estados Unidos y otros países desarrollados. Según los autores, reducir la exposición al frío reduce la necesidad de consumir energía para permanecer calientes y reduce la capacidad del cuerpo para producir calor.

¿Rápido o lento? Comer rápido, en comparación con hacerlo lentamente, reduce la segregación de unas hormonas que provocan la sensación de estar “lleno”. La reducción de dichas hormonas nos llevaría a comer en exceso y, por lo tanto, a engordar, según un estudio reciente.

Perder peso mejora la memoria. Además de adelgazar, cuando pierdes peso mejora tu memoria y tu capacidad de concentración, de acuerdo con una investigación de la Universidad Kent State (EE UU). Según Johns Gunstad, coautor del trabajo, muchos facotres que acompañan a la obesidad – hipertension, diabetes tipo 2, apnea del sueño- están vinculados a daños en el cerebro, por lo que para el investigador es lógico que “si estos problemas desaparecen, la memoria funcione mejor”.

19/11/17

Saber diferenciar las grasas buenas de las malas [19-11-17]


Saber diferenciar las grasas buenas de las malas

Porque, contrariamente a lo que mucha gente piensa, no todas son malas. Aunque todas tienen gran cantidad de calorías (algo más de 900 por cada 100 gramos, cuando es grasa pura), es conveniente tomar grasas en cantidades moderadas para tener una dieta completa y equilibrada, ya que nos proveen de ciertos nutrientes y vitaminas, como la A y la D. Pero, ya que hay que tomarlas, que sean de las buenas, ya que las malas pueden favorecer la aparición de ciertos problemas graves de salud.

Es muy importante aprender a distinguirlas, sobre todo a la hora de hacer la compra. Y hay que acostumbrarse a mirar con cuidado las etiquetas. Para decirlo de forma resumida, hay tres tipos básicos de grasas: saturadas, hidrogenadas (o grasas trans) e insaturadas. Y solo estas últimas son buenas.

Las grasas saturadas se encuentran de forma natural en la mantequilla, las grasas animales (que se encuentran tanto en carnes, beicon o embutidos como en cierta bollería hecha a base de manteca), el chocolate o la leche. También puede estar presente en muchos precocinados, como lasaña, croquetas o empanadillas.

En principio, se identifican sin dificultad en el etiquetado. En general, tomamos demasiada grasa saturada. El Departamento de Salud Británico, por ejemplo, aconseja no superar los 30 gramos diarios de este tipo de grasas en el caso de los hombres, y 20 en el de las mujeres. Y eso es una cantidad realmente escasa: solo en torno a 280 y 180 calorías, respectivamente, deberían provenir de esta fuente.

A pesar de que algunos expertos lo discuten, la mayoría de ellos están de acuerdo en que tomar muchas grasas saturadas incrementa los niveles de colesterol "malo" o LDL en la sangre, lo que puede ocasionar, a la larga, problemas circulatorios. Por tanto, sería conveniente que revisáramos cuánta grasas de este tipo tomamos en nuestra dieta diaria y, en su caso, corregir nuestras costumbres. Las nuestras y, de paso, las de nuestros familiares que convivan con nosotros.

Las grasas hidrogenadas (llamadas también grasas trans o ácidos grasos trans) se encuentran en pequeñas cantidades en los lácteos. Pero la mayor parte de las que ingerimos son artificiales. Se producen mediante un proceso de hidrogenación de ciertas grasas, como las de pescado, que les quita su sabor y su aroma, que es añadido de forma artificial al producto con posterioridad.

Las mayores fuentes de este tipo de grasas las encontramos en la bollería y los productos precocinados. Las razones de su utilización masiva están en su bajo precio y en que aumentan la duración de los productos, al dificultar su oxidación. Al igual que en el caso de las grasas saturadas, las trans aumentan el nivel de colesterol "malo" en la sangre. Pero, en este caso, la unanimidad entre los expertos es completa, y consideran a estas grasas las más perjudiciales.

Tomemos, pues, buena nota, con referencia a las grasas saturadas y a las trans. El problema es que los etiquetados no suelen decir el tipo de grasa que contienen; solo si es vegetal o animal. Por tanto, si no lo indican expresamente (por ejemplo, aceite de girasol, aceite de oliva...), tendremos que suponer que son grasas saturadas o trans. Desconfiemos, en especial, cuando indican "grasas vegetales" sin especificar más, ya que, por economía, suelen ser de palma o coco, que son de las más perjudiciales.

Por último, tenemos las grasas insaturadas. Las buenas, si no tenemos en cuenta el gran número de calorías que aportan (y el problema es que sí hay que tenerlo en cuenta). Pero, tomadas en cantidades moderadas, son capaces de contrarrestar, al menos en parte, los efectos perniciosos de las grasas saturadas y trans, ya que elevan el nivel de colesterol "bueno" o HDL en la sangre.

Este tipo de grasa se encuentra en los pescados azules (salmón, trucha, atún, caballa, sardinas...), en los frutos secos, en ciertas semillas y en algunas frutas y vegetales, como el aguacate. Y, por supuesto, en la más sana de las grasas insaturadas: el aceite de oliva, un tesoro que tenemos en España a precio razonable, mientras que en la mayoría de países no mediterráneos su precio es prohibitivo.

Algunas de estas fuentes, como los pescados azules, son también origen de ácidos grasos Omega-3, que pueden ayudar a reducir el nivel de triglicéridos en la sangre, además de prevenir problemas circulatorios. Por ello, los expertos recomiendan el consumo de al menos dos raciones semanales de pescado, y que una de ellas sea de pescado azul.

6/11/17

La importancia de hacer hasta 5 comidas al día [6-11-17]


La importancia de hacer hasta 5 comidas al día
 Muchas personas se saltan una o más comidas; bien por falta de tiempo, por falta de apetito o por la creencia errónea de que de esa manera perderán peso. Sin embargo esto no son buenos hábitos.

¿POR QUÉ NO HAY QUE SALTARSE NINGUNA COMIDA?

Es importante realizar una comida cada 3 ó 4 horas durante el día para mantener un nivel de energía más o menos constante.

Las primeras comidas del día: el desayuno, la media mañana y la comida, deben ser un poco más fuertes que la merienda y la cena, ya que durante la tarde por lo general solemos estar menos activos. Además si comes 5 veces al día controlarás mejor tu apetito ya que evitarás picoteos o atracones y será más fácil llevar a cabo una alimentación equilibrada.

Por otro lado, la media mañana y la merienda nos ayudan a consumir todos los grupos de alimentos en sus raciones recomendadas ya que sin estas dos tomas sería muy difícil comer todo lo que debemos. Por ejemplo sería más complicado llegar a las raciones diarias recomendadas de lácteos y fruta.

Tu metabolismo cambia según sea tu alimentación. Por ello es importante tener unos niveles de energía constantes ya que de esta manera se consigue un metabolismo adecuado.

Tu organismo está preparado para pasar hambre y por ello tiene mecanismos de defensa. Es decir, cuando estás en situación de ayuno, tu organismo está en “alerta”. Esto significa que está preparado para acumular reservas en cuánto comas algo. Por tanto, cuando hagas la siguiente toma tras el ayuno tu cuerpo acumulará la grasa como “reserva”.

Cuando el cuerpo acumula esta grasa desciende su gasto metabólico y por lo tanto quemas menos calorías al día. Por el contrario si los niveles de energía son constantes, tu metabolismo está funcionando y tu gasto metabólico es mayor.

EL DÍA A DÍA

El desayuno es muy importante ya que llevas toda la noche sin comer nada, comienza la actividad del día y por ello tu cuerpo necesita energía. Sin embargo hay muchas personas que no lo toman. Hay que levantarse con tiempo para tomar el desayuno y dedicarle al menos 15 minutos para hacerlo correctamente.

Si el problema de que no desayunes es que te levantas sin apetito prueba a beber un par de vasos de agua nada más levantarte. Empieza tomando zumos, yogur, alimentos de fácil textura para que se te haga más fácil la ingesta. De este modo, tu cuerpo se irá acostumbrando y te pedirá cada vez más hasta que realices un desayuno equilibrado. Hay estudios que demuestran que aquellas personas que desayunan tienen menor sobrepeso que aquellas que NO desayunan.

La media mañana y la merienda nos ayudan a consumir todos los grupos de alimentos en sus raciones recomendadas ya que sin estas dos tomas sería muy difícil comer todo lo que debemos. Por ejemplo sería más complicado llegar a las raciones diarias recomendadas de lácteos y fruta.

La comida y la cena son las tomas a las que dedicamos más tiempo en general. Deben incluir alimentos dentro del grupo de las verduras, los hidratos de carbono y la proteína para ser completas. Los que comen fuera de casa tienen la opción de comer en un restaurante y hacer una elección saludable o llevar una fiambrera desde casa. Proponemos unos consejos para los que comen fuera de casa:

  • Elige un primer plato a base de verdura, patata, arroz o pasta.
  • Prioriza el consumo de pescados en el segundo plato y elige aquellos que están hechos a la plancha o al horno en vez de los fritos y rebozados.
  • Escoge guarniciones a base de verduras o patata pero que no incluyan demasiado aceite como fritos o rebozados.
  • Toma fruta natural de postre o un yogur.

La cena no debe descuidarse y debe planificarse desde la mañana para no llegar a casa y coger lo primero que veas en la nevera. Aunque en menor cantidad también es recomendable que incluya verdura, hidratos de carbono y proteína.

SALTARSE COMIDAS NO ADELGAZA

En la sociedad actual hay muchas personas que piensan que si se saltan una o dos tomas diarias adelgazarán, sin embargo te explicamos qué es lo que realmente sucede si se lleva a cabo dicha práctica.

  • Tu gasto metabólico disminuye
  • Sufrirás hipoglucemias: puede que sientas mareos, desorientación, cansancio o incluso temblores.
  • Estarás de mal humor: una dieta pobre en nutrientes produce un descenso en los niveles de serotonina que es la hormona reguladora del estado de ánimo, del sueño y del apetito.

LA FALTA DE TIEMPO NO ES UNA EXCUSA

En ocasiones sentimos que no tenemos tiempo para hacer por ejemplo el almuerzo y la merienda. Sin embargo como éstos no deben ser demasiado copiosos, no requieren mucho tiempo o mucha preparación. Te proponemos unos ejemplos que te pueden servir si haces éstas tomas en el trabajo o en casa.

  • Pieza de fruta y/o lácteo
  • Tortitas de arroz o maíz o barritas de cereales
  • Sándwich de pavo o galletas tipo María

Recuerda que debes tomar 3 raciones de fruta y entre 2 y 4 raciones de lácteos al día. ¡Aprovecha las tomas de media mañana y media tarde!

¡REPARTE TU COMIDA EN 5 TOMAS DESDE ESTE MOMENTO!

Hay que saber que el desayuno, la comida y la cena son las comidas principales y la media mañana y merienda, son tentempiés que hacen de enlace entre unas y otras. Es decir, hacer 5 comidas al día no significa aumentar nuestro aporte calórico o ponerse hasta arriba. Debemos realizar 3 comidas fuertes y dos más suaves para mantener unos niveles de energía constantes en nuestro organismo.

31/10/17

Un estudio determina que beber cerveza de forma moderada no engorda [31-10-17]

Un estudio determina que beber cerveza de forma moderada no engorda

El consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no provoca un aumento del peso corporal, ni tampoco modificaciones en la composición corporal, según se desprende del estudio «Asociación entre el consumo moderado de cerveza tradicional y sin alcohol y la composición corporal», elaborado por la investigadora del Instituto del Frío-ICTAN del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Ana Veses Alcobendas.

De hecho, según expuso la propia autora de este trabajo durante la presentación del mismo en Cádiz, «pese al mito de que el consumo de cerveza produce distensión abdominal, las conclusiones del presente estudio indican que un consumo moderado de esta bebida fermentada de baja graduación alcohólica no provoca aumento de peso, ni modificaciones en la composición corporal».

Grupo de voluntariosExplicó que para llevar a cabo esta investigación se siguió un diseño de intervención cruzado en un grupo de voluntarios durante 10 semanas. Durante este tiempo, todos los voluntarios mantuvieron sus hábitos de vida y alimentación habituales, siendo la única modificación la referente al consumo de bebidas habituales y a la ingesta de cerveza tradicional o sin alcohol en los periodos determinados para el diseño experimental.

Durante la primera semana, todos los sujetos tuvieron que abstenerse de cualquier consumo de bebidas con alcohol. Las cuatro semanas siguientes y de forma aleatoria, dependiendo del grupo al que habían sido asignados, incorporaron a su dieta habitual cerveza tradicional o sin alcohol, en la cantidad correspondiente a un consumo moderado de alcohol, es decir, 20-24g/día para los varones (dos latas de 330 ml) y 10-12g/día para las mujeres (una lata de 330 ml).

Entre otros parámetros, el estudio analizó la ausencia de variación en el peso, el índice de masa de grasa y masa corporal. Igualmente, se llevó a cabo un análisis dietético y de la actividad física realizada por los sujetos en el periodo del estudio y se realizaron mediciones de los pliegues cutáneos y de las circunferencias corporales.

Así, las mediciones antropométricas determinaron que el consumo moderado de cerveza, tanto tradicional como sin alcohol, no modifica la circunferencia del brazo, cadera y cintura; y tampoco registraron alteraciones significativas en los pliegues cutáneos.

Según el Centro de Información Cerveza y Salud, esta investigación confirma la llevada a cabo por la doctora Ascensión Marcos en 2002, en la que también se comprobó que el consumo moderado de cerveza tampoco modifica los hábitos alimentarios de los voluntarios que se sometieron al estudio.

Otras investigaciones

Estudios científicos internacionales han señalado que el consumo de cerveza no se traduce en un aumento de la circunferencia de la cintura. Así, la investigación «La cerveza y la obesidad: un estudio transversal» publicado en la revista científica «European Journal of Clinical Nutrition» señala que es improbable que una ingesta habitual de cerveza esté relacionada con un aumento significativo en el índice de masa corporal y en el índice cintura cadera.

Asimismo estas investigaciones apuntan a otros factores, como el estilo de vida sedentario, los hábitos alimentarios incorrectos y diversos componentes genéticos, como la variante DD del gen de la enzima conversora de la angiotensina (ACE)iii, como favorecedores de la obesidad abdominal y señalan su influencia en la composición corporal.

En el transcurso de la presentación del estudio, el presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, Jesús Román, sostuvo también que ya se ha demostrado que el consumo moderado de cerveza (un máximo de tres cañas para los hombres y dos para las mujeres) puede tener efectos positivos para el organismo, «siempre que se trate de individuos adultos y sanos», ya que está elaborada con ingredientes cien por cien naturales (agua, cebada y lúpulo), siendo además una de las pocas bebidas que contiene vitaminas y minerales de forma natural.

30/10/17

Zumos de fruta, los engordadores inesperados

Zumos de fruta, los engordadores inesperados

Zumos de fruta, los engordadores inesperados

Plátanos, naranjas, melocotones... Muy saludables, pero ¿debes tomarlos en zumo si estás a dieta?

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Nadie niega que la fruta es muy sana. El 99 % de las variedades tienen menos de 90 kilocalorías por cada 100 gramos. ¿Por qué, entonces, está prohibida en muchas de las dietas milagro actuales?

Pensemos, por ejemplo, en la famosa dieta Dukan. En sus primeras fases, que pueden durar varias semanas, no se permite tomar ni una sola pieza. Este régimen se basa en un consumo masivo de proteínas y en la supresión de cualquier tipo de hidratos de carbono y azúcares. El objetivo es hacer entrar al organismo en un estado de cetosis, una situación metabólica en la que el cuerpo, al no recibir energía, se ve obligado a tirar de las reservas; es decir, que quema grasa.

Dado que la fruta contiene azúcares –fructosa–, se elimina de la alimentación para que su consumo no rompa la cetosis. A cambio, la persona debe tomar suplementos de vitaminas y minerales para paliar los desequilibrios y carencias nutricionales acarreados por este régimen.


Entera, mejor que en zumo

Hemos hablado de la fructosa, uno de los puntos clave en lo que respecta a si la fruta es o no adecuada en las dietas adelgazantes. Es cierto que este alimento contiene azúcares, pero también aporta vitaminas, minerales, fibra y otros fitonutrientes. Tal riqueza nutritiva explica que los expertos recomienden el consumo de frutas enteras y desaconsejen los zumos.

Puede que nos sorprenda, pero tanto la OMS como la Asociación Americana del Corazón y la Asociación Americana de la Diabetes relacionan el consumo de zumos con la obesidad. Para obtener un vaso de jugo, exprimimos tres o cuatro piezas de fruta, y eso nos hace creer que es una bebida muy sana.


Más calorías de las que crees

Pero lo que obtenemos es agua con todo el azúcar de esos alimentos, y nada de su fibra. “Cuando te bebes un vaso de zumo de naranja te estás tomando, muchas veces de un trago, el azúcar de tres naranjas, unos azúcares que se absorben demasiado rápido y provocan una respuesta metabólica diferente a la que se da cuando te comes una naranja entera. Además, al no tener fibra, no te da sensación de saciedad: nunca nos tomaríamos tres naranjas de golpe”, explica Manuel Moñino, presidente del Comité Científico de la asociación 5 al día, una organización sin ánimo de lucro que desde el año 2000 fomenta en España el consumo diario de frutas y hortalizas frescas.

De hecho, en 2016, el portal estadounidense MedlinePlus publicó que un adulto puede engordar hasta cinco kilos al año si bebe dos zumos naturales de naranja al día sin reducir su ingesta calórica o hacer más ejercicio.

Piensa en un bufé de desayuno. ¿No es habitual que te tomes más de un zumo? Pues tal vez estés ingiriendo la glucosa de seis u ocho frutas… y muy poco de sus nutrientes.

Recetas Dieteticas - Light: SOPA DE VERDURAS CON MANZANA - Recetas Diet

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21/10/17

La ingesta de frutas, verduras y vino con moderación ayuda a prevenir el cáncer [21-10-17]


La ingesta de frutas, verduras y vino con moderación ayuda a prevenir el cáncer 

Investigadores destacan la importancia de emplear utensilios adecuados y cocinar al horno o al vapor


La defensa adecuada contra el cáncer podría guardar relación con una dieta equilibrada -rica en fruta, verduras y con un consumo moderado de vino, sobre todo vino rojo- y la preparación de la comida de forma correcta, con el empleo utensilios adecuados y el recurso a la cocina al horno o al vapor. Estas afirmaciones proceden de dos de los más importantes investigadores en esta enfermedad, los profesores Attilio Giacosa y Jaak Janssens, en sendas entrevistas publicadas en la web de 'LWWPartnerships'.

Como uno de los mayores defensores de la denominada "dieta preventiva", profesor Giacosa, jefe del Departamento de Gastroenterología en el Policlínico di Monza, en Italia, defiende la necesidad de consumir fruta y verdura como claves para prevenir el cáncer. Los estudios han demostrado el posible papel que desempeñan frutas y verduras contra muchos tipos de cáncer en diversas situaciones sociales, ambientales y geográficas, sobre todo para tumores de pulmón, boca, esófago, estómago e intestino, señaló. Naranjas, ajos, brócoli, coliflores, repollos y coles de Bruselas son los más beneficiosos, apuntó el profesor.

Su óptimo aprovechamiento se consigue mediante la ingesta de vegetales cultivados por el propio consumidor o en pequeños huertos y en la estación adecuada. "Usar los utensilios adecuados para prepararlos, como cuchillos afilados, malgasta menos sus cruciales esencias", apuntó. "Es importante promover la cocina al horno o al vapor, dos grandes técnicas", agregó. El profesor Giacosa aboga también por consumir un vaso o dos de vino al día, ya que contienen todos los activos principales de la fruta, sobre todo los polifenoles.

El profesor Janssens, presidente de la Organización Europea de Prevención del Cáncer, en Bélgica, habló además sobre la prevención del cáncer de mama. Janssens está de acuerdo en que tomar una dieta equilibrada ayuda a evitar el cáncer. No obstante, destaca la importancia de eliminar hábitos perjudiciales para la salud, como fumar, y estar alerta de los cambios que se producen en el cuerpo para poder detectar de manera precoz la aparición de un tumor. En el caso del cáncer de mama, aunque reconoce que la mayoría aparece durante la pubertad, "los cambios en el estilo de vida de los niños pueden afectar a su crecimiento y, de forma secundaria, a su riesgo desarrollar un cáncer de mama", concluyó.

17/10/17

¿Cuáles son las infusiones adecuadas para adelgazar? [17-10-17]


¿Cuáles son las infusiones adecuadas para adelgazar?

Si estás a dieta o llevas una buena rutina de ejercicios, agrega un punto extra a tu meta y conoce las infusiones adecuadas que debes tomar para adelgazar.
 Primero hay que tener en cuenta que lo ideal de las infusiones es tomarlas como mínimo dos veces al días y que se deben endulzar con estevia o miel de abejas.

Té de cáscara de limón o naranja: Esta infusión es perfecta para acompañar las comidas que contienen muchos carbohidratos  pues ayuda a aumentar el proceso de metabolización.

Té de Coca: El Té de Coca ya se consigue en los supermercados y es esencial para inhibir la ansiedad de comer. Tomarlo por la mañana y después de almuerzo es ideal para evitar comer entre comidas.

Té de Cidrón: Generalmente se consigue en presentación de aromática que no es tan concentrada como el té, sin embargo, lo que se debe hacer es doblar la dosis. Así preparas una aromática con dos dosis que te ayudarán a limpiar tu sistema digestivo y urinario.

Té de durazno: Este es por excelencia esencial para quemar grasas. Adicionalmente se recomienda tomar dos tazas de te de durazno en ayunas para hidratar profundamente la piel. Lo ideal es utilizar un durazno cortado con el té para aumentar el proceso.

Té de Melón:
Lo mismo aplica para la preparación del Té de Melón. Preparas un té verde de forma tradicional y luego agregas trozos de Melón en cubos. Lo ideal es dejarla reposar para que la fruta desprenda sus vitaminas. La recomendación es tomarla a primera hora tras levantarse por las mañanas.

Té de cáscara de Piña: Un diurético por excelencia que ayuda además con la desintoxicación del cuerpo. Se recomienda tomarse una taza durante la mañana y otra en la noche para ayudar a eliminar sustancias nocivas para la salud, por ejemplo cuando se consume sal en exceso o cuando se fuma.